sábado, 5 de noviembre de 2011

Contrapartes Nº4 Información Tardía



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Información Tardía
León abrió los ojos. É1 y su compañero se habían quedado dormidos de pronto y supuso que no había sido por causa del cansancio. Esperaba estar atado y encarcelado pero no era el caso, estaba en una habitación completamente vacía, tendido en el suelo de descanso, como si fuera un invitado en la casa de... quien fuera el dueño ahí; no obstante, Álvaro lo observaba.
Pudieron matarnos, encarcelarnos o engañarnos... ¿Por qué me trajeron aquí? dijo, abiertamente, el espía enviado por Rubén, sus propias palabras le hicieron notar que faltaba su compañero ¿Y donde está Ramón?
Tu compañero aún duerme, porque yo sólo quiero hablar contigo dijo Álvaro, desde el umbral―. Ves las posibilidades del futuro, ¿no es así?
Sí, a veces... ―contestó León, inseguro―vienen a mí.
Entonces deberías saber que Rubén no te dará lo que necesitas ―dijo Álvaro, acercándose―. Yo lo haría, si fuera algo que no hiriera a las personas, y me dicen que así es.
¿Quiere tratar conmigo? ―a León le sorprendió, se puso de pie, con lo que fue evidente que era mucho más alto que su interlocutor, que estaba justo frente a él.
Parece ser que mis opciones son pocas dijo Álvaro, encogiéndose de hombros.
Antes León hubiera sido muy exigente ya que Álvaro necesitaba un trato, pero Hayden tenía razón: estaba desesperado, Rubén no le daba lo prometido y él no tenía valor para alejarse.
Volvió con su compañero y el otro no sospechó que había algo raro, puesto que nunca llegó enterarse de que ambos habían perdido el conocimiento al mismo tiempo. Continuaron cumpliendo con sus labores de espionaje como si nada.
Esperó un par de días, entre prepararse y evitar posibles sospechas, y finalmente regresó con Rubén para contarle que había visto algo muy interesante en el futuro: lo había visto matar a Álvaro.
Le hizo saber a Rubén que podría matar a su joven rival si lo hacía desangrarse. Hablaron sobre heridas que no cerraran lo bastante rápido pero que tampoco le mataran, y luego León regresó a su posición como espía y desde ahí ayudó a preparar la emboscada... o mejor dicho, ambas emboscadas. Rubén necesitaba atacar a Álvaro sin que nadie acompañara a este, cualquier interrupción arruinaría un plan tan complejo. Álvaro debía esperar a que el otro llevara a cabo su plan, y darle la vuelta a las circunstancias. Cuando todo estuvo listo, León se lo advirtió, y Álvaro estaba listo para la lucha. Además, como él no tenía armas propias, llevaba una de las dagas de Rita, exclusivamente para cumplir la tarea de matar a Ruben. Matar... no lograba tomar bien eso.
Persiguió al señuelo de Rubén hasta las minas de madera que habían sido cerradas para conservar a la única variedad sobreviviente del árbol de Casa. Con la madera de éste habían sido construidos casi todos los edificios habitacionales durante demasiado tiempo. La obscuridad era mayor a la esperada, pues la iluminación sujeta a las paredes de roca había empezado a dañarse debido al abandono y los arboles habían crecido en forma desmedida. Parecía una vulgar caverna, salvo por toda la vida creciendo sin intervención de los seres inteligentes de aquel mundo.
Sí fue sorprendido por Rubén, ya que no era capaz de ver con claridad, pero pronto su vista se adaptó, y ahora podía distinguir a Rubén y a sus acompañantes en la penumbra.
Fue una lucha complicada para Rubén, buscando puntos que pudiera herir sin acabar con la vida. Para Álvaro, fue una lucha dolorosa, ya que Rubén estaba alcanzando su meta. Y en un momento elegido por inspiración, porque no habían acordado ninguno, León traicionó a Rubén y lo cegó con un hechizo que en su mundo era sencillo. Eso duraría solo un par de minutos.
Álvaro, reuniendo todo su valor, clavó una de las dagas en el corazón de su oponente, mientras León evitaba la intervención del otro acompañante de Rubén.
El joven inmortal tenía los ojos húmedos de lágrimas, pero había sido necesario. Estaba a cargo de la seguridad de su mundo, ¿acaso había pensado al asumir ese puesto, que aquello nunca sería necesario?
Pues, sí, eso había pensado. Él no podía ser asesinado de forma definitiva, de modo que no estaba obligado a matar a nadie para salvar su vida; a sus diecisiete años, no creía que fuera necesario por otro motivo. Su trabajo debía ser simplemente descubrirlos y atraparlos.
Por eso, había estado destinado a dudar en el momento de matar a Rubén; habría delatado la trampa y a León, perdiendo una oportunidad irrepetible. Pero sabiendo todo eso de antemano, había decidido no dejar vivir a Rubén.

*****

Álvaro se despidió de Carmen y Hayden al llevarlos de regreso a la tierra. El fantasma de la guerra se había marchado, y ahora era capaz de ver a las personas frente a él. Sólo entonces logró notar la valentía de la chica al asimilar todo aquello, y por primera vez vio a su contraparte como tal.
Lo extrañaría. Y Hayden lo extrañaría a él. Conociendo de cerca sus pensamientos, Álvaro le permitía hablar sin poner cara de aburrimiento ni abrumarse por sus malas explicaciones. Y es que sin importar cuanto se esmerara, Hayden era malo explicando, ya que, al simplemente saber las cosas, no veía cual era el problema de los demás para entender, ¡él lo veía todo tan sencillo siempre!
La vida de ambos volvió a su curso, Carmen empezaba a pensar que era muy interesante eso de las capas y todo, ahora que ya no se sentía inquieta por la situación. Hayden se las ingenió para mantenerse en contacto no sólo con su contraparte si no también con Alfredo y Rita.

*****

Leave me alone! exigió Hayden a su hermano mayor, que lo seguía haciéndole bromas infantiles.
El enojo de Hayden no era contra su hermano, a cuyas bromas ya estaba acostumbrado. Era frustración. Tras un par de años de compartir diversas actividades con miembros del sexo opuesto, por fin una chica había "llenado" sus exigencias: bella, inteligente, hábil en diversos aspectos, digna, libre (más o menos) y de su misma edad. Tenía dos problemas para conquistar el corazón de la fascinante joven: ella tenía un considerable interés por otro; y vivía en otro planeta.
No saber que hacer al respecto lo fastidiaba. ¿Que gracia tenia ser un perceptivo? Ya conocía los gustos de la joven y las costumbres de su pueblo, pero no tenía idea de como cortejarla con tanta distancia de por medio.
Pensó en el asunto durante todo el día, cada vez con menos esperanzas, pero sin perderlas por completo. Le sorprendió recibir una llamada de Carmen para consultar una tarea: no recordaba ninguna tarea, tan concentrado estaba en el otro asunto.
Hablaban todavía sobre eso, cuando el don de Hayden se dignó a darle un dato que antes habría sido muy útil.
No way! gritó, destrozando el oído de su amiga.
What? ―dijo ella, sorprendida y confusa, alejando el auricular de su oído.
He's immortal too!
Era imposible que Carmen supiera a quien le atribuía Hayden la habilidad de no morir, ¿cierto?
Who…? ―preguntó ella, al mismo tiempo que intentaba adivinar la respuesta, y, en efecto, había alguién cuya inmortalidad podía poner así a su amigo― ¿Rubén? ¿Rubén es Inmortal? Pero vos dijiste...
Apenas acababa de saberlo. Había pensado en el asunto de forma inconsciente, de alguna forma una pregunta había llevado a la otra y ahora se daba cuenta de que Rubén, como Álvaro, sobrevivía a todas las heridas letales. Estaba vivo y en La Tierra.
¿Qué rayos hace aquí? se alarmó Carmen al escuchar esa información en el inglés acelerado de Hayden.
Un poco más despacio, el muchacho explicó que ahora Rubén tenía un aliado. Mientras todos lo daban por muerto, había encontrado la forma de viajar a la tierra usando un método muy similar al del libro con el que habían encontrado a Hayden, y ahora tenía un perceptivo de su lado, así como algunas respuestas de las que necesitaba.
Tenés que decírselo a Álvaro ―dijo Carmen, preocupada pero sin asustarse.
Hayden ya había hecho uso de su conexión con Álvaro para dejarle saber todo aquello, y su contraparte estaba muy alarmado porque la amenaza persistía e incluso se había adelantado.
Al explicarle lo que ocurría a Rita y Alfredo, el mismo Álvaro apenas estaba asimilándolo. Alfredo hacía preguntas de cuando en cuando. Pálida, Rita escuchó en silencio hasta el fin, y luego murmuró:
Creo qué... pero no se atrevió a decir lo que creía, y sólo recomendó ir a la Tierra.
Álvaro estuvo de acuerdo y, acompañado por Rita y Alfredo, viajó esa misma tarde. No llevaban equipaje porque sus ropas eran poco apropiadas para la Tierra – a menos que no les importara parecer escapados de un circo - y sus armas eran su ingenio y habilidades... y en el caso de Rita, unas dagas que rara vez sacaba.
Haciéndose pasar por herederos de una persona que ni siquiera había existido, utilizando un hechizo que Alfredo había aprendido en su juventud para confundir a las personas, pudieron habitar una casa de una planta que había estado abandonada antes de que todos los actuales habitantes de la ciudad nacieran, quitándole con su presencia el misterio ganado en tantos años.
Después de reparar la sala y tres habitaciones de la casa (dejando tan podrido y viejo como siempre el resto) necesitaron la ayuda de Carmen y Hayden y algo de hechicería básica, para pasar inadvertidos en la zona. En Ogha, la hechicería es una habilidad común, prácticamente todo el mundo tiene la habilidad de realizar hechizos de mayor o menor grado, y la mayoría aprenden algunos para ayudarse en las tareas cotidianas, mientras otros dejan de lado esa habilidad. Aprender hechicería como disciplina en Ogha ponía al individuo en una de las categorías de hechiceros más organizadas y menos poderosas. Aprendían todos los hechizos pero podían llevar a cabo sólo un pequeño porcentaje. Álvaro era un hechicero de Ogha, desde luego, pero Alfredo y Rita no tenían todo el potencial que tenían los nacidos en Ogha, así que sólo habían aprendido a realizar unos cuantos hechizos.
Así pues, el peso de pasar por alguien que no eran, caía sobre los hombros de Álvaro, quien no tenía ningún problema con eso. Socializando lo menos posible con Terráneos, estudiaban ese mundo y a sus habitantes mientras Hayden analizaba los movimientos de Rubén. Álvaro tenía a su disposición a varios miembros de protección de Ogha, pero no hizo uso de ellos para seguir los pasos del enemigo porque La Tierra era territorio desconocido y sobre todo porque el perceptivo de Rubén podría descubrirlos fácilmente y estarían en peligro inútilmente. ¿Para que hacer eso teniendo ayuda de Hayden? Álvaro no había perdido la confianza en el terráneo porque éste no se había percatado de la naturaleza de Rubén.
Volvía a tratar a Hayden como si fuera una enciclopedia: “¿donde está?”, “¿quién es el perceptivo?”, “¿cuál es su plan ahora?”, “¿qué tanto sabe?” ...
Hayden respondía diligentemente.
Después de que Álvaro lo venciera, Rubén habla despertado furioso y con una pequeña ventaja: Álvaro lo creía muerto. Se regocijó en su cólera unos días, mientras realizaba la búsqueda de otro perceptivo en la Tierra, que era el mundo más cercano, sin conocimientos del universo, en el cual nacían perceptivos . Había sido una broma pesada del Creador de Universos que el que había encontrado antes resultara ser el contraparte de su enemigo.
Está vez encontró Luis, quien a sus veintinueve años no comprendía su don mucho mejor que Hayden pero creía saber mucho más de la vida. Conocía reglas básicas que Hayden aún ignoraba: salvar el pellejo, sacar ventaja, y otras estrategias de autoconservación. De modo que negoció con Rubén, Vendió a su propio mundo para conservar su vida y ganar una posición en el régimen que podía establecer aquel desconocido.
Rubén comenzó a perfeccionar su "convencimiento", y diseñó un plan para conquistar la tierra. La respuesta que antes Hayden no había podido encontrar, Luis la había sabido de inmediato: en la Tierra habían humanos dispuestos a negociar; Luis no necesitaba ser un perceptivo para afirmarlo.
Y, finalmente, Rubén escuchó la respuesta que más le interesaba:
Dicho de forma cursi: rompe su corazón y será un simple mortal. Sólo sanan si tienen razones para sobrevivir. Sencillo, ¿eh?
Sencillo, pero inútil ―dijo, decepcionado―. ¿Como romper el corazón de un enemigo? Para causar ese tipo de daño, habría que estar muy cerca, ¿no?
Míralo por el lado amable, él no puede matarte tampoco, y a su edad, su corazón es frágil... en realidad, es probable que cualquiera de estos días, alguien más rompa su corazón dijo Luis―. Además, a veces sólo es necesario saber algunas cosas. Si me entero de algo relevante, lo sabrás.
Sin embargo, la juventud no tenía mucho que ver. Después de todo, la razón de Álvaro para vivir, era cuidar de Ogha, no se preocupaba por la posibilidad de morir. Por el momento, concluyeron que en efecto, era muy complicado eliminar las razones de vivir de Rubén. Le dedicaron poco tiempo a esa posibilidad, y decidieron dejarlo para más tarde. Mientras no supieran para qué vivía Rubén, tendrían que conformarse con evitar que hiciera aliados en La Tierra.
Hayden, sin perder concentración en la tarea de seguir los movimientos de Rubén, estaba aprovechando ese tiempo para alcanzar sus propios objetivos.
Esto no pasará, muchacho dijo Rita, un poco apenada, cuando él fue tan directo que no pudo seguir fingiendo que no notaba su interés por ella Eres un perceptivo, asumo que me has investigado: ya debes saber que estoy enamorada de alguien. Además, no sé si seas mi tipo...
No, no lo soy ―respondió Hayden―. Soy demasiado débil para caber en tu idea de hombre perfecto... pero ya que estoy con ustedes, Álvaro me está enseñando algunas cosas sobre combate, lamentablemente no puedo aprender a usar hechizos... Pero dicen que el conocimiento es poder... Al menos en la Tierra, hay quienes lo dicen.
Aun así, por más que tú... Tu esfuerzo me parece tierno, admirable, pero la honestidad era muy importante en cualquier conversación de ese tipo, además Rita quería deshacerse del pretendienteno puedo enamorarme de ti.
¿Por él? Deberías reevaluar tus opciones. Tengo una cualidad que él no llegará a tener. Deberías considerarme en serio artes de decidir... Tomate tu tiempo.
¿Eres un poquito presuntuoso, verdad? ―eso la molestaba.
Supongo ―nunca se había considerado presuntuoso, solamente seguro de sí mismo, pero por algo debía decirlo ella―. Pero sólo quiero que entendás que esto es en serio.
Lo era. Hayden nunca había tenido esa idea de no parar hasta obtener lo que quería, y de pronto, conquistar a la hermana adoptiva de Álvaro parecía más importante que los asuntos de vida o muerte que debía manejar.
Rita, por su parte, no estaba acostumbrada a ver pretendientes tan... agresivos. No pudo evitar comentar el asunto con Álvaro. Se sentía muy extraña de hablar eso con él, pero era su mejor amigo, su hermano, y con alguien tenía que hablar.
¿Y de quien estás enamorada? quiso saber Álvaro, haciéndola sentir como si la apuñalaran.
No importa, no creo que Hayden tenga algo que él no ―dijo, superando la sensación.
Pues, no sé, pero Hayden pudo referirse a estar enamorado de ti.
¡Otra puñalada! Pero tenía sentido, y aquel atributo conmovió a la chica... Se preguntó si, al ver que ella no entendía ese detalle, Hayden se había sentido tan mal como ella cuando Álvaro daba muestras de no tener idea sobre el afecto de ella.
No digo que te enamores de él Álvaro la sacó de sus pensamientos―, pero ¿si no estuvieras enamorada del otro tipo, que harías?
Ella no lo había pensado.

*****
Álvaro y Carmen esperaban a Hayden y Rita en una cafetería cercana al colegio. Hayden había salido antes de cierto examen, y al no encontrarlo con Álvaro, Carmen supuso que había ido con Rita. La pobre muchacha seguía sin deshacerse del admirador. Mientras los esperaban, conversaban sobre la situación. No había demasiada gente y creían que al hablar en un idioma diferente no serían comprendidos... y si alguien entendía, no les iba a interesar, no se lo tomarían como una conversación sobre un tema real.
Todos ellos son prestidigitadores, y los llamamos magos dijo Carmen ¿que quiere Rubén con ellos?
Prestidigitación… ―razonó Álvaro en voz alta― ¿Telequinesia?... Porque magos y hechiceros no hay en este mundo...
¿Telequinesia? dudó Carmen You mean…?
Álvaro alzó una ceja, demandando que se le hablara en su idioma. Carmen sonrió.
¿Querés decir que Rubén cree que esa gente es... especial?
Y yo también lo creo. No todos, claro. Es sólo que la gente con ese tipo de don, busca oficios así... Pero no son los únicos. Los perceptivos, son difíciles de ubicar, pero otros dones llevan a grupos...
En nuestro mundo, eso que decís de los perceptivos no es cierto. Hay varios centros educativos a los que sólo podés entrar si sos un genio, o un perceptivo dijo ella.
Eso es interesante. Veamos... Los adivinos... Álvaro no pudo asignarle un oficio, así que dejó la frase en el aire.
Se anuncian hasta en los diarios como videntes... o viajan en las ferias.
Hayden se sentó frente a ellos, quitándose su sudadera y diciendo incansablemente "This is so wrong!" Estaba pálido y su voz ymanos temblaban. Carmen preguntó que era lo que iba mal.
He killed that boy. I didn't knew...
¿Qué pasa? preguntó Álvaro.
Mataron a alguien dijo Carmen Rubén, supongo, mató a un muchacho…
He didn’t take th... Es que era casi un niño, no creo que realmente supiera lo que significaba negarse a trabajar para Rubén y...
Era cuestión de tiempo dijo Álvaro, sintiéndose culpable―. Si no logro detenerlo...
Ahora esta buscando más ―informó el perceptivo―. Supongo que matara a todo el que se niegue a contribuir con él. ¡Y yo que creía que iba a ofrecerles algo! Lo que hace es amenazarlos.
¿Dónde, Hayden? ―lo interrumpió Álvaro― Y, ¿que pasó con los prestid-igita-doores?
Ellos aceptaron sus términos. Ahora Rubén va a un colegio... creo que es en España.
Álvaro supuso que se trataba de uno de esos colegios con “genios y perceptivos”.

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